Washington. Estados Unidos anunció el día de ayer 13 de octubre, que llamó a consultas a su encargado de negocios en Managua tras el rechazo del gobierno nicaragüense a darle el visto bueno a su embajadora designada.
"El rechazo de Managua a la embajadora designada Natasha Franceschi demuestra la hipocresía de su retórica de respeto mutuo y su deseo de montar un espectáculo político a la costa del pueblo nicaragüense", reaccionó el Departamento de Estado en una nota de prensa.
"Por instrucciones del secretario de Estado Marco Rubio, el encargado de negocios Elias Baumann regresa a Washington para realizar consultas cruciales", explicó el texto.
Daniel Ortega, de 80 años, y su esposa Rosario Murillo, de 75, gobiernan Nicaragua con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad, especialmente tras las protestas del 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU.
La decisión de los copresidentes de rechazar a la embajadora nominada, "una diplomática de carrera", de acuerdo con el Departamento de Estado, "demuestra su absoluta falta de voluntad para entablar un diálogo diplomático productivo".
Natasha Franceschi fue nominada el 7 de agosto.
Según los usos diplomáticos, el gobierno que recibe al embajador debe dar su plácet o "agrément" antes de que ese diplomático asuma el cargo.
Alianza regional
El gobierno nicaragüense se considera víctima del intervencionismo de Estados Unidos, y a principios de septiembre el parlamento aprobó una reforma que prohíbe la participación de la oposición en cualquier proceso electoral.
Esta deriva autoritaria llevó a la Organización de Estados Americanos a emitir por unanimidad una condena política el pasado 2 de octubre.
Washington quiere que América Latina aísle política y económicamente al régimen de Ortega y Murillo, y para ello ya ha emprendido su propia campaña de sanciones contra toda la plana mayor del gobierno, sus ministerios y principales empresas.
Algunos países de la región, como República Dominicana, ya cerraron su embajada en Managua.