El desencanto de los jóvenes se pone a prueba en las elecciones de Perú, Colombia y Brasil

2026-05-16 13:35:46 - MUNDO


São Paulo, 16 may (EFE).- La frustración de los jóvenes latinoamericanos con la política tradicional, uno de los principales desafíos para la democracia en la región, se pone a prueba con las próximas citas con las urnas en Perú, Colombia y Brasil.

El desencanto juvenil se refleja en bajos niveles de participación, pero las recientes protestas protagonizadas en varios países reflejan una demanda creciente por una mayor representatividad y por respuestas concretas a sus problemas.

Estos desafíos centrarán el debate en el foro 'Gobiernos del futuro: Expectativas de la Juventud', organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el apoyo de la Agencia EFE que se celebra en Brasilia los próximos 19 y 20 de mayo.

Las protestas en Perú

En Perú, que celebra el 7 de junio la segunda vuelta de las presidenciales, los jóvenes son los más interesados por la política, pero un 37 % de ellos prefiere votar blanco o nulo antes que a Keiko Fujiomori o a Roberto Sánchez, según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

Ese interés se cristalizó en la irrupción en las calles de la Generación Z a finales de 2025, en unas protestas que barrieron con la imagen de apatía de los jóvenes ante la crisis permanente de la política peruana en la última década.

Yackov Solano, estudiante de Comunicación Social, explica a EFE que su pertenencia a este movimiento social le ha hecho decidirse a estudiar Ciencias Políticas, para estar preparado para entrar en política.

"No falta participación juvenil, pero sí fortalecerla", dice, añadiendo que es importante que el movimiento no se divida y permanezca alerta ante la crisis democrática del Estado. "De acá a cinco años nos toca", agrega.

Carencias de la formación política en Brasil

En Brasil el panorama es similar: el interés por las elecciones es creciente entre los jóvenes, como muestran los datos de inscripción de votantes de entre 16 y 17 años, para quienes el sufragio es voluntario. Ese número se disparó un 78 % en las municipales de 2024.

No obstante, la participación juvenil se ve lastrada por las deficiencias en la educación cívica en las escuelas, lo que aboca a los jóvenes a buscar la formación política en casa, según explica la coordinadora de Movilización y Campañas de Pacto por la Democracia, Helena Salvador.

Y en Brasil, el aprendizaje doméstico está condicionado por una profunda crisis de legitimidad: datos de la encuesta Quaest revelan que el 43 % de la población no confía en las urnas electrónicas que se usan en el país.

Los ecos del estallido social en Colombia

El 18 % de los jóvenes colombianos dejó de expresar públicamente sus opiniones políticas por miedo a "convertirse en víctima" del conflicto armado, según una encuesta del Observatorio Javeriano de Juventud.

Pese a esto, Mateo Ortiz, profesor e investigador del Observatorio Javeriano de Juventud, indica a EFE que la participación de los jóvenes colombianos en la política creció después del estallido social de 2021, que surgió en rechazo a una reforma tributaria propuesta por el Gobierno de Iván Duque.

"Después del estallido social se registró la votación más alta en mucho tiempo para elecciones presidenciales", recuerda Ortiz sobre los comicios de 2022 en los que ganó el actual mandatario, Gustavo Petro.

De cara a las elecciones del 31 de mayo, el politólogo opina que los candidatos deberían crear un programa integral de juventudes que responda a sus necesidades, evitar los recortes de presupuesto y acercar más a los jóvenes a espacios formales de debate.

Ausentismo en Argentina

En Argentina, la Cámara Nacional Electoral manifestó a principios de mayo su preocupación por los bajos niveles de participación juvenil y pidió reforzar las políticas de formación cívica y educación electoral, con el objetivo de promover una participación más activa, informada y sostenida en el tiempo.

En las elecciones legislativas de 2025 el ausentismo entre los jóvenes de 18 a 24 años alcanzó el 33,6 %, un aumento de cuatro puntos desde 2023, mientras que entre los adolescentes de 16 y 17 años, la abstención pasó del 49,1 % al 51,6 %.

Al respecto, un relevamiento elaborado en 2024 por Unicef Argentina y el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), indicó que el 80 % de los jóvenes tiene “poca o ninguna confianza” en la dirigencia política actual, aunque más de la mitad considera que debe participar en las elecciones incluso aunque no exista una opción que los represente plenamente.

Para el antropólogo y sociólogo Pablo Semán, el fenómeno refleja más una desconexión de la política con las nuevas generaciones que una falta de interés juvenil.

“Para muchísima gente la política es un agente de daño o algo irrelevante. Y eso tiene impacto, obviamente, en la legitimidad del régimen democrático”, señala a EFE.

(c) Agencia EFE

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